Imagínate amiga, que vas a la feria del libro, con
el pensamiento de que es ir rumbo a un lugar motivador, donde vas a encontrar libros que
te transporten a muchos mundos conocidos y desconocidos, piensas que las personas que están presentando
estos libros, son personas con mentes futuristas, por lo tanto nada ni nadie arruinara tu visita.
No voy a detallar todos los por menores de la
visita, pero si la causa principal de este corto escrito, sucede que me acerque
a todos los stands, todos muy organizados e interesantes, entonces, que alegría
encontré lo que buscaba, un lugar fantástico para mi imaginario, y empecé a
revisar libros de sociología, filosofía
e historia, libros que me provocan la lectura.
Salí fascinada de ese lugar, pensando en un
libro en especial, que seguro quería adquirir, pero antes de comprarlo quise
revisar más libros en otros lugares, por si acaso existiera otro mejor, camine
dos stands y en el tercero presentaban libros de poesía y novelas, por lo tanto también
me quede revisando, ya que ese tipo de libros también llaman mi atención.
Y cuando salía lentamente con una sonrisa de satisfacción,
me llamo atenta la persona que atendía ese stand y me dijo: Señora, aquí hay un
interesante libro que le va a gustar, y con la mirada y una sonrisa le
conteste: Oh gracias, cuál será?, y me señalo el libro, decía algo como: “preparación
de sopas”, y como mi mente estaba en esos momentos como muy sociológico, filosófico
y poético, imagine que era un título algo fuera de lo común.
Pensé que se trataba de una mescla de imaginarios de
todo lo que estaba buscando, y lo revise y vi como que eran recetas de cocina,
entonces surgieron múltiples interrogantes en torno a ese
momento, parecía haberme quedado en el tiempo… y le dije: de que se trata este
libro? Y me contesto es de cocina, para que aprenda a cocinar unas ricas sopas.
Entonces, sentí que tenía en frente a un hombre
machista, a un hombre que no ha superado que ser mujer no significa cocinar y que
por ser mujer, seguramente debía querer aprender a cocinar o a cocinar mejor… y para que entienda
mi pesamiento le dije sonriendo que no sabía cocinar, y me contesto: entonces cómprelo
para que aprenda, me quede dudosa y le dije rápidamente: no me
interesa aprender a cocinar, me interesan aprender y descubrir otras cosas, lograr otras metas,
gracias. Intente no ser dura, como este hombre fue conmigo.
Salí corriendo de esa feria, y le conté a mi
mami, lo sucedido y terminando el anécdota le dije: mami que les pasa a estos
hombres, porque soy mujer creeran que debo cocinar todos los días y que solo
debo estar buscando libros de cocina, porque no pensó que quizas tenga otras opciones que aprender y ni siquiera imagino que me gusta fascinarme por diferentes temas del mundo en general?
Que opinan ustedes?: yo opino que es importante cambiar esos estereotipos y
paradigmas que tiene esta sociedad, ya que por la manera de comprender y
reproducir el mundo, este mundo sigue siendo androcéntrico, y una vez más, expongo que son este tipo de actitudes las que nos demuestran que la inserción de la mujer en la sociedad sin
ningún tipo de discriminaciones, es aún utópico.