No quiero hablar de nada si no es
otra cosa que de tu estúpida manera de pensar, igual dices de mí, y así vamos
creando una barrera en nuestra interrelación.
Hoy no tengo ganas de pensar en ti
y una neurona interneuronal de mi cerebro me pide, he aquí te estoy
pensando.
Tampoco quiero escucharte y menos
verte, aunque un poro de mi cuerpo me lleva hacia ti, estas luchas sensoriales
inquietan mi sensibilidad,
Pero al fin decidí que tu presencia no es buena en mi vida, entonces ya nada hay que hacer o decir, solo la distancia nos dará la
razón, así me arrepienta una vez más de mi decisión, pero prefiero estar bien,
prefiero ir al paso mío, prefiero quedarme con mis locos pensamientos y mis deseos,
prefiero quedarme en ese mismo lugar donde un día me alejaste.
Ya no me haces falta en mi vida,
y ahora me voy porque el tiempo no se estanca y no se te ocurra pensar que
estoy triste, quiero que sepas que esta decisión me satisface enormemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario